
Es el último de los ídolos contemporáneos de la última década en el Querétaro. Lejos de lo que muchos pudieron pensar, Margarito González tiene bien claro sus objetivos con Gallos Blancos: salvar al equipo del descenso, ser convocado a la selección y retirarse con la playera azul y negra.
González Manzanares sabe de la responsabilidad que tiene al ser el último de los íconos del representativo plumíferos, lo cual, lejos de pesarle, le motiva a dar su máximo esfuerzo en cada uno de los partidos. A pesar de sus casi 31 años, el zaguero central plumífero no piensa en el retiro.
"No es peso, yo lo siento como confianza, como satisfacción el hecho de que la gente me reconozca el trabajo que he hecho durante seis o siete años estando en la institución. Es algo hermoso cuando dicen mi nombre y toda la gente grita en el estadio, es muy emociónate para mí y me impulsa a seguir adelante Ese reto lo asumo con mucha confianza", expresó.
"No he pensado en el retiro, la carrera exitosa del futbolista va de los 28 a los 34 años, es cuando el jugador está en su madurez y que sabe lo que es jugar. He seguido el ejemplo del 'Chiquito' Bossio, es un jugador de 36 años que está muy activo y que es muy profesional. No pienso en el retiro, quiero trabajar en esta pretemporada poner mi granito de arena para que el equipo se salve", argumentó.
Margarito ansía quedarse por muchos años más con el representativo queretano. Es tanto su amor por la camiseta azul y negra que desea retirarse con el club que lo catapultó a los primeros planos del futbol nacional.
"Me quiero retirar con Gallos Blancos: aquí me di a conocer, hice mi primer gol, metí tres goles en mi carrera. Yo no me quiero retirar en otro equipo que no sea aquí, voy a trabajar para mantenerme muchos años más; no que el futbol me retire, sino que cuando yo ya no le pueda dar al futbol", destacó.
El nativo Cruz Grande, Guerrero, ha agarrado un tercer aire con la llegada del técnico Carlos Reinoso, quien lo ha puesto como titular y uno de los líderes del equipo, regresando de nueva cuenta aquel jugador que con un pase o un disparo en pelota parada puede cambiar el rumbo del partido.
"Con Medrano era muy irregular, jugaba o no jugaba, de repente pasaban tres partidos por jugar. Llega un cambio rotundo que le agradezco a Dios porque puso a Reinoso aquí y cambió mi vida futbolística, ya que estaba pensando irme a Primera A el torneo pasado", recalcó.
"Llega este entrenador y me pone esta dieta rigurosa en la que bajé como cinco kilos en la primera semana, entonces él cambió mi vida y le agradezco a Dios que Reinoso esté aquí y que me siga apoyando, que vuelva a renacer ese Margarito", subrayó.
Margarito promete a la afición un equipo que dispute el balón como si fuera el último de su carrera. Firma su compromiso en la arena de la playa como una muestra de su amor por el equipo queretano, esperando darle la máxima alegría a una fanaticada que ha sufrido a lo largo de sus casi 60 años de historia: calificar a la fiesta grande del futbol mexicano.
"Esta temporada va a ser de muchos retos. Tuvimos la dicha de ascender hace tres años, pero con una mala planeación el equipo descendió, pero ahora todo está bien planificado, vimos un cambio rotundo y con la llegada del profesor Carlos Reinoso el equipo ha sido otro, nos hemos dado a respetar en casa y de visita, el reto es mantenernos en Primera División, aquí es o ganas tu partido o desciendes", manifestó.
"No vamos a bajar los brazos, vamos a estar en la liguilla y la ciudad lo va a disfrutar a lo máximo, esperemos que en estos partidos nos apoyen al 100%", finalizó Margarito tras estampar su firma en la arena de las playas de su Acapulco querido.
jueves, 10 de diciembre de 2009
EL ULTIMO IDOLO GALLO.
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